Más Extractos:
Los datos históricos reflejan que la ermita sufre desperfectos como consecuencia de uno de los mayores desastres ocurridos en la isla de Tenerife, el huracán de 1826, circunstancia que ha vuelto a repetirse con el Huracán Delta y que ocasionó desperfectos en el tejado. Entre esos primeros desperfectos se indica que desapareció el campanario de la capilla reconstruida por Tomás Baulén de Ponte y Fonseca, así como el deterioro de las pinturas murales, sujetos posteriormente a trabajos de rehabilitación que también afectaron a la cubierta.
Y les agrego un Doc, de un relato de ese día que esclarece más aún lo que sucedió (no se si lo habéis puesto) que sale de "Miscelaneas Canarias". Sabín Bertelot. Ed. Francisco Lemus Editor. 1997, En este caso se trata de una persona que participó en labores de rescate
Y de ahí he ledio una cosa muy curiosa que verifica lo que nosotros creemos

, bueno mejor dicho, los chichas, je je
El pico Teyde, ese semáforo de tormentas, se cubría con su negra capucha. Costaba respirar en aquella atmósfera que la borrasca acosaba por todos lados. Y una excitación nerviosa me invadía, como una premonición
Más cosas
Tenía que regresar a Santa Cruz y el doctor Saviñón me aconsejó que lo hiciera cuanto antes: “Desde esta mañana” -me dijo- “mi barómetro indica que algo extraordinario va a suceder… Despache pronto sus asuntos y váyase antes de que caiga el chubasco, o puede ser algo peor”.
Entre esos inquietantes anuncios recibí un pronóstico que había sido testigo en América: se trataba del huracán de las Antillas, que llegaba con sus señales precursoras. Pero en esta ocasión, lejos de aquellas latitudes, venía a abatirse sobre una región que yo había creído a salvo de sus estragos.
Tan pronto como fue conocida en Londres la noticia del huracán, varias casas comerciales inglesas abrieron una suscripción para socorrer a los pobres isleños. Este acto filantrópico, de cuya recaudación se obtuvieron varios miles de libras esterlinas, fue motivado por una carta del señor Macgregor, cónsul de S.M.británica en las Islas Canarias, hombre de gran sensibilidad. Gratitud para él y para los señores Little y Bruce, los primeros en acudir en ayuda de tanto desdichado.